Telecomunicaciones

Las tarifas low cost penalizan los ingresos de las grandes telecos en España en 2021

lineas móviles españa
Clientes de telefonía móvil.

El sector de las telecomunicaciones español ha vivido un 2021 de luces y sombras. En términos generales, ha sido positivo para la conectividad de España porque las compañías han mantenido su esfuerzo inversor en infraestructuras, pero la situación financiera de la industria ha seguido mostrando fragilidad, en un escenario de guerra de precios entre las principales operadoras de telefonía que aún sigue muy condicionado por los efectos económicos de la pandemia.

La estrategia que se ha seguido ha sido la de implantar tarifas low cost, lo que ha supuesto menores ingresos por cliente en un entorno comercial más difícil y ha presionado los márgenes de las telecos, que han tenido que lidiar también con una desaceleración económica. En otras palabras: en 2021 la coyuntura de mercado en España ha empeorado y las grandes operadoras en España han reducido sus ingresos.

En los nueve primeros meses del año -los últimos resultados publicados en el sector-, Orange España obtuvo unos ingresos de 3.544 millones de euros, un 4,9% menos que en el mismo periodo de 2020, mientras que los ingresos por servicio de Vodafone España descendieron un 0,6% hasta 1.866 millones de euros. En ese mismo lapso, Telefónica no experimentó cambios en los suyos en términos interanuales y se situaron en 9.209 millones de euros.

Según el informe del primer trimestre de la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC), los precios de los servicios de telecomunicaciones en el mercado español tocaron mínimos en el primer trimestre, al registrar nuevas caídas en casi todos los segmentos del negocio, tanto en el móvil como en la telefonía fija. En concreto, el índice de precios de telefonía móvil en España se situó entre enero y marzo en 15,2 puntos, el nivel más bajo de la serie histórica recabada por el regulador, por debajo de los 17,6 puntos registrados en el mismo periodo de 2020. Asimismo, la facturación minorista disminuyó un 3,6% respecto al mismo lapso del ejercicio previo. Sin duda, no era el mejor punto de partida para 2021.

Bajo esas circunstancias, una de las desgraciadas consecuencias es que operadores como Orange o Vodafone han acordado este año sendos ERE que afectaron a más de 800 personas de sus respectivas plantillas. Por su parte, Telefónica ha pactado esta semana con los sindicatos un Plan de Suspensión Individual (PSI) de empleo para 2.700 empleados en España, que le supondrá un coste para su balance de 1.500 millones de euros.

Además, estas tres grandes telecos, las únicas participantes en la subasta de espectro, pagaron este año 1.010 millones de euros por la banda de frecuencias de 700 MHz, fundamental para la futura telefonía móvil 5G. La foto fija, por tanto, es la de un sector que, pese a las vacas flacas, sigue comprometiendo considerables sumas para el desarrollo de las redes.

Compra de Euskaltel por MásMóvil

En ese contexto, MásMóvil dio un paso al frente con la compra de Euskaltel para convertirse en el cuarto operador del país. Sin duda, fue la transacción más relevante del año en esta industria, con un montante de 3.500 millones de euros, y de la que se ha extraído sinergias rápidamente.

El objetivo era ganar tamaño para competir en ese entorno tan hostil, en el que hay que soportar unos costes fijos asociados a las redes de telecomunicaciones, pero si cuentas con más clientes, los costes variables son más bajos. Esa estrategia la lleva aplicando MásMóvil en los últimos años con las compras de Pepephone o Yoigo, entre otros operadores más de menor tamaño. El resultado de todo ello es que este año MásMóvil será el único de los cuatro grandes del sector en España que va a aumentar los ingresos, según apuntan fuentes del mercado.

Por su parte, el fondo de capital riesgo francés Ardian irrumpió en octubre en el sector de las telecomunicaciones español con la compra del 100% del proveedor de servicios de internet Adamo, con sede en Barcelona, a la firma de inversión sueca EQT, en una operación valorada en cerca de 1.000 millones de euros.

Desde el punto de vista tecnológico, en 2021 se ha avanzado notablemente en la organización de frecuencias que ocupará el 5G, con la reordenación de la banda de 3,5Ghz y la subasta de la banda de 700Mhz, y desde el sector se espera que se puedan aprovechar al máximo la oportunidad que brindan los fondos Next Generation EU para que España siga siendo un país referente en las telecomunicaciones en 2022.

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